El Gen Maternal

Miro este título y me deprimo. La verdad es que no, pero me deprime la idea que pasen los años y la gente o la sociedad o lo que sea espere que te “enseries” y empieces a hacer la labor por la que te pusieron en la tierra. Tener hijos y casarte (sea en el orden que sean estas cosas) debiese ser algo por lo que es necesario suspirar y por lo cual anhelar toda tu vida hasta que lo obtengas. Primero que nada amigos, nunca he imaginado mi matrimonio, así como supuestamente todas las niñitas lo hacen y quieren una boda como la de la Lady Di. La primera vez que pensé en casarme fue cuando Eddie Vedder se casó por segunda vez en Hawaii, y me dije “con él debes casarte y en la playa”. En segundo lugar, en ningún espacio de mi cuerpo habita el “gen maternal”. De partida, me confunde este supuesto gen que tiene que activarse y te convierte en alguien dispuesta a parir trescientos hijos.

Si acaso no lo notó en el párrafo anterior, amigo, nunca ha pasado por mi cabeza la idea de ser mamá. A pesar de haber sido tía desde chica, porque mis hermanos mayores sí tienen el gen paternal, siempre me sentí repelida con la idea de las guaguas. Son blandas e incontrolables. Si veo una mujer con un coche en la micro, lo único que pienso es que por qué dios (o whatever) escogió castigarme de esa manera al enterrarme coches en los tobillos.

Lo peor de haber nacido con esta discapacidad maternal, es la culpa que la sociedad (es decir mi mamá) se encarga de entablar en mi cabeza. ¡¡¡POR QUÉ DIOOOS NACÍ DE ESTA FORMAAA!!! No, no me lo planteo de esta manera tan dramática, pero de vez en cuando por mi cabeza cruzan preguntas en un tono de voz alarmante “¿y si nunca me caso? ¿y si no puedo tener hijos? ¿me alegraría o me deprimiría?”. No me agrada tener estos pensamientos, pero hay un cierto supuesto que debes cometer que me perturba, y me asusta un poco. “Es que a tu esposo no le va a gustar esto…” me dijo mi santa madre, cuando le dije que no me interesaba tener hijos. Primero, ¿cuál esposo? Segundo, a lo que respondí “no me voy a casar con un santo huevón que quiera tener trescientos hijos”. Lo que primero me asustó es que en mi futuro cercano tiene que existir ese santo huevón, y lo segundo es que si “mi esposo” lo exige debo parir.

¿Soy yo el problema? Debo admitir que cuando se casó mi hermana, y después de uno o diez copetes le dije a mi cuñado: “espero encontrar a un huevón decente como vo’ pa’ casarme”. Eso, señores, es la culpa de la sociedad que te hace pensar que a los 23 y con dos relaciones serias fallidas estás destinada a vivir con novecientos –inserte el animal de su preferencia—para toda la vida. Me niego a vivir bajo los supuestos arcaicos de esta sociedad de mierda (de nuevo, es decir, mi mamá).

G. Tassara.

5 thoughts on “El Gen Maternal

  1. Leo tu post y lo único que se me ocurre decir es “AMÉN HERMANA”…me carga el deber ser femenino weon, qué onda?? En un carrete una vez estaba conversando con una mina q tenía como 26 años y ya tenía dos hijos, cuando le dije q d verdad no me imaginaba con niños, pero que respetaba las mujeres que se autorealizaban en torno a la maternidad, me dijo que yo era inmadura, pendeja, que cuando creciera iba a querer hijos pq bla bla….lo paradojal es que yo era la inmadura, pero ella era la ebria a la que otra persona le estaba cuidando y manteniendo las guagas pq no tenía pega.

  2. Yo tengo casi 30 (miedo) y ni siquiera se me ha pasado por la cabeza tener hijos. Tal vez nunca lo tenga, no lo sé, como que ni siquiera me lo cuestiono porque me es demasiado indiferente. Tengo cosas mucho más interesantes que hacer por ahora, como trabajar y estudiar un doctorado fuera. Qué haría con una criatura llorando todo el día, si apenas tolero a la gente adulta cuando se pone “necesitada”? Hay demasiada gente que anda dando vueltas y que me ha tildado de egoísta. Y como me importa un carajo lo que piensen, le agregan el “pendeja”. Parece ser que el cuadrito de la familia feliz, con casita con reja blanca y perro de raza es lo único que sigue importado para que el promedio de la sociedad te mire como una persona realizada. He ahí el germen del subdesarrollo que nos tiene podridos hasta la médula.

  3. A mí lo único que me da “penita” es que me imagino que mi mamá desea fervorosamente que yo tenga hijos. Yo soy de la idea de que cuando tienes hijos tu vida se termina y nunca más puedes volver a dormir tranquila…tengo 23 y he vivido la nada, así que ¡no me lo den!. El resto vale madre, fuck the police y quememos nuestros sostenes😉

  4. hahahahaha la verdad es que me gustaría tener hijos porque me llevo bien con los niños, ahora, creo ser lo suficientemente madura o inmadura para pensar que si tuviera hijos a los 23 (mi edad) no funcionaria, los vería como muñecos, es como… quiero tener hijos satanicamente para que sean copias mías porque no quiero que sean religiosos, reggeatoneros, villeros etc. por consiguiente, no tendría hijos aún, quizás de aquí a 15 años, cuando no vea a los hijos como “minis me” y cuando tenga no sé sabiduría para formar a otra persona, cosa que se demorará varios años, porque soy re cabra chica, porque lo que me da rabia son los malos padres, me han sacado la madre un millón de veces por defender a niños, quienes sus “padres” les gritan, les pegan patás o los tratan a garabatos, de hecho, antes de ser padres deberían estudiar a las personas y si no estás capacitadas aborto no más… puede que suene horrible para algunxs peeeero he visto tanto “niño mascota” que creo que serían más felices si no hubieran nacido. eso. pentu!

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