La crisis de los veintitantos

Sufriendo en mi cama

Nunca nadie me advirtió que a los veinte-pocos había una crisis…yo tenía claro que la adolescencia era terrible, también algunos hablan de los 30 y 40 como edades de introspección y cuestionamiento…pero los veinte-algo ¡NUNCA! Y de verdad me siento engañada. Hasta este año siempre había tenido algo seguro en la vida, el colegio, la Universidad…pero ahora estoy terminando mi pregrado y no sé qué me depara la vida el próximo año. Varios dirán, tienes que trabajar  y blablabla, y eso lo tengo claro, el problema es dónde. Yo creo que a varios de los que salen de sus ciudades para ir a estudiar a otro lado les pasa que de un momento a otro se encuentran en la nada. A esto se le suma que en poquito tiempo más me sacarán de la previsión familiar (por la edad) y quedaré indigente, temo que ocurra antes de encontrar pega, porque soy la más quemá’ de la vida y siempre me enfermo de las cosas más raras…Luego de numerosas tertulias con mis amiguitas –que están igual de cesantes y asustadas que yo- resumí el panorama en tres opciones:

A)     Me vuelvo al hogar familiar, a mi pieza adolescente –con fotitos de artistas aún- donde pese a lo liberal de mi familia, viviré con las reglas y estilo de vida de mis queridos padres.

Lo positivo: ser independiente económicamente, estoy cerca de mi familia, y me regalonean

Lo negativo: estoy muy cerca de mi familia (jaja) con todo lo que implica eso, reencontrarme con un pasado medio oscurillo que igual me persigue

B)     Quedarme en mi actual ciudad, seguir usufructuando de mis padres hasta encontrar trabajo. Postergar mis estudios de postgrado hasta juntar dinero.

Lo positivo: me gusta mi ciudad, sigo con mi actual estilo de vida

Lo Negativo: seguir siendo mantenida, cargo de conciencia por la familia.

C)     Irme a otra ciudad donde se imparte un programa de postgrado que me encanta, seguir usufructuando de mis padres por a lo menos dos años más para poder pagar mis estudios. Encontrar un trabajo que me permita ganar plata para vivir y que a la vez me permita estudiar.

Lo positivo: estaré haciendo lo que amo y eso me hará –probablemente- muy feliz. Casi todos mis amigos están allí, y los podré ver más seguido.

Lo negativo: seguir siendo mantenida, en la noche me atormentarán pesadillas donde mis papás me odiarán por no poder ir de vacaciones…

Aún no decido que hacer, me carga tener que decidir mi vida en dos meses, alguien debería escribir un libro tipo “lecciones de seducción” para orientar a los veinteañeros a la deriva, podría llamarse  “Susto y Cesantía, 10 claves para superar el estancamiento”…me apunto para contar mi experiencia.

By Carmela

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s